¿Cómo limpiar el circuito de refrigeración de tu coche?
¿Te has fijado si el coche aumenta de temperatura o disminuye la misma de forma drástica? Te contamos cómo cambiar el líquido refrigerante del coche para solucionar este problema y no morir en el intento
Ya hemos visto cómo algunas posibles averías del aire acondicionado están directamente relacionadas con el refrigerante. Mantener el nivel correcto facilitará el funcionamiento y el mantenimiento del vehículo para el conductor.
Si te has quedado sin líquido refrigerante o no es suficiente para que tu coche funcione correctamente, presta atención. Hoy en SGS ITV te contamos cómo cambiar el líquido refrigerante de tu coche sin complicaciones. ¡Sigue leyendo!
¿Has notado que la temperatura de tu coche sube o baja drásticamente? Tienes un problema. No te preocupes, no es grave y la solución es mucho más sencilla de lo que imaginas.
Los componentes del motor requieren un mantenimiento adecuado mediante distintos fluidos. Entre ellos se encuentra el líquido refrigerante, que mantiene la temperatura del vehículo entre 90 °C y 100 °C. Si la temperatura del coche supera o baja de este rango, es necesario cambiar el líquido refrigerante
¿Qué es el líquido refrigerante y por qué es importante?
El líquido refrigerante es un fluido que circula por el sistema de refrigeración del motor y ayuda a mantener la temperatura de funcionamiento adecuada. Absorbe el exceso de calor del motor y lo transfiere al radiador, donde puede disiparse de forma segura.
Además de ayudar a prevenir el sobrecalentamiento, el líquido refrigerante también protege el sistema de refrigeración frente a la corrosión, ayuda a evitar la congelación en temperaturas más frías y contribuye a la fiabilidad a largo plazo de componentes como el radiador, la bomba de agua, los manguitos y el termostato.
Sin un mantenimiento adecuado del líquido refrigerante, las piezas del motor pueden sufrir daños graves y costosos. Por este motivo, comprobar el nivel y el estado del refrigerante debería formar parte de tu rutina habitual de mantenimiento del vehículo.
¿Cuándo debes cambiar el líquido refrigerante de tu coche?
Uno de los indicadores más habituales es un cambio en la temperatura del motor, pero también puede ser uno de los testigos luminosos del coche el que te indique cuándo debes cambiar el líquido refrigerante.
Como norma general, el líquido refrigerante debe sustituirse siguiendo los intervalos recomendados por el fabricante del vehículo. Muchos vehículos requieren cambiar el refrigerante cada dos a cinco años, aunque esto puede variar según el tipo de refrigerante utilizado y las condiciones de conducción.
También deberías revisar el líquido refrigerante si observas:
- Temperaturas del motor más altas o más bajas de lo normal
- Testigos de advertencia encendidos en el cuadro del conductor
- Fugas de refrigerante debajo del vehículo
- Refrigerante oxidado, turbio o contaminado
- Una disminución notable del nivel de refrigerante
- Un funcionamiento deficiente de la calefacción
Si el líquido refrigerante parece sucio o contaminado, puede ser necesario limpiar el sistema de refrigeración antes de rellenarlo con refrigerante nuevo.
Señales de que el sistema de refrigeración necesita una limpieza
Cambiar el líquido refrigerante es importante, pero en algunos casos simplemente sustituir el fluido puede no ser suficiente. Con el tiempo, la suciedad, el óxido, la cal y los sedimentos pueden acumularse en el interior del sistema de refrigeración.
Las señales más habituales de que el sistema de refrigeración puede necesitar una limpieza son:
- Refrigerante marrón, oxidado o turbio
- Sedimentos visibles en el depósito de refrigerante
- Sobrecalentamientos frecuentes
- Temperaturas del motor irregulares
- Menor rendimiento de la calefacción del vehículo
- Componentes del sistema de refrigeración con signos de corrosión
Limpiar el sistema de refrigeración puede ayudar a restablecer el flujo correcto del refrigerante y mejorar la eficiencia de todo el sistema
Cómo limpiar el sistema de refrigeración del coche
Antes de rellenar el sistema de refrigeración con refrigerante nuevo, es importante eliminar cualquier resto de fluido anterior y la contaminación que pueda haberse acumulado en el interior del sistema.
Para limpiar el sistema de refrigeración:
- Asegúrate de que el motor esté completamente frío.
- Vacía el líquido refrigerante existente del sistema de refrigeración.
- Desecha el refrigerante usado de forma responsable.
- Llena el sistema con agua limpia.
- Haz circular agua por el sistema hasta que salga limpia y sin residuos.
- Vacía completamente el agua.
- Repite el proceso si es necesario hasta eliminar cualquier rastro de contaminación.
Limpiar el sistema de refrigeración antes de sustituir el refrigerante ayuda a eliminar sedimentos y depósitos que pueden reducir la eficiencia de la refrigeración y contribuir a futuros problemas mecánicos.

Cómo eliminar el óxido del sistema de refrigeración
El óxido dentro del sistema de refrigeración puede aparecer cuando el líquido refrigerante no se cambia durante largos periodos o cuando los aditivos anticorrosión pierden su eficacia.
Las señales de contaminación por óxido incluyen:
- Refrigerante marrón o rojizo
- Partículas de óxido en el depósito de refrigerante
- Conductos obstruidos dentro del sistema de refrigeración
- Sobrecalentamiento del motor
Si existe presencia de óxido, el sistema de refrigeración debe limpiarse a fondo antes de añadir refrigerante nuevo. En los casos más graves, puede ser necesario utilizar un producto específico para la limpieza del sistema de refrigeración que ayude a eliminar la corrosión y los depósitos.
La sustitución periódica del líquido refrigerante es una de las formas más eficaces de evitar que el óxido se forme y dañe componentes importantes del sistema de refrigeración.
Cómo cambiar el líquido refrigerante del coche
El líquido refrigerante garantiza que todas las piezas del motor se calienten o enfríen correctamente. Sin él, pueden sufrir daños graves y costosos.
Para cambiar el líquido refrigerante, primero debes vaciar el sistema de refrigeración. Para ello, retira el refrigerante existente y elimina cualquier resto de líquido. Solo entonces podrás proceder a rellenar y sustituir el refrigerante.
Para asegurarte de que no quede ningún fluido en el sistema, vierte agua en el depósito hasta que salga limpia. Una vez hecho esto, podrás rellenar el depósito con líquido refrigerante.
Sigue estos pasos:
- Asegúrate de que el motor esté frío.
- Vacía el refrigerante antiguo del sistema.
- Limpia el sistema de refrigeración con agua limpia.
- Asegúrate de que se han eliminado todos los restos de agua y contaminantes.
- Cierra correctamente el punto de drenaje.
- Rellena el sistema con el líquido refrigerante especificado por el fabricante.
- Llena el depósito hasta el nivel recomendado entre las marcas de mínimo y máximo.
- Arranca el motor y deja que alcance su temperatura de funcionamiento.
- Comprueba que no existan fugas y controla el nivel del refrigerante.
- Rellena con más refrigerante si es necesario una vez que el motor se haya enfriado.
Determinar el nivel correcto es muy sencillo, ya que el propio sistema cuenta con marcas de máximo y mínimo, y el nivel del líquido debe mantenerse siempre entre ambas.
Puedes cambiar el líquido refrigerante de tu coche tú mismo, como puedes ver, es una tarea bastante sencilla. Sin embargo, siempre puedes acudir a tu mecánico de confianza para que lo haga y evitar cualquier preocupación.
Errores comunes al cambiar el líquido refrigerante
Aunque cambiar el líquido refrigerante es relativamente sencillo, existen varios errores que deben evitarse:
- Abrir el depósito de refrigerante cuando el motor está caliente
- Utilizar un tipo de refrigerante incorrecto
- Mezclar tipos de refrigerante incompatibles
- No limpiar el sistema de refrigeración antes de rellenarlo
- Ignorar los signos de óxido o contaminación
- Llenar demasiado o poco el depósito de refrigerante
- No comprobar si existen fugas después de la sustitución
Dedicar tiempo a realizar correctamente el proceso puede ayudar a prevenir reparaciones en el futuro.
Por qué el mantenimiento del refrigerante es importante antes de la ITV
Además, es uno de los cambios que recomendamos realizar durante la revisión previa a la ITV o cualquier revisión que deba realizarse al vehículo en el taller.
Un sistema de refrigeración que funcione correctamente ayuda a garantizar que el motor opere de forma eficiente y fiable. Aunque el líquido refrigerante no se revisa directamente durante la ITV, problemas como el sobrecalentamiento, los testigos encendidos o las fugas visibles pueden indicar deficiencias de mantenimiento que deberían solucionarse antes de la inspección.
Comprobar los niveles de refrigerante, inspeccionar los manguitos y buscar señales de fugas son tareas recomendables antes de llevar el vehículo a la ITV.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo debe cambiarse el líquido refrigerante?
La mayoría de los fabricantes recomiendan cambiar el líquido refrigerante cada dos a cinco años, aunque siempre debes seguir las recomendaciones indicadas en el manual de tu vehículo.
¿Puedo limpiar el sistema de refrigeración yo mismo?
Sí. Limpiar el sistema de refrigeración con agua limpia es una tarea de mantenimiento relativamente sencilla. Sin embargo, una contaminación grave o la presencia de óxido pueden requerir la intervención de un profesional.
¿Qué ocurre si no se cambia el líquido refrigerante?
El refrigerante viejo puede perder sus propiedades protectoras, aumentando el riesgo de sobrecalentamiento, corrosión, obstrucciones y daños en los componentes del sistema de refrigeración.
¿Cómo puedo saber si hay óxido en el sistema de refrigeración?
La contaminación por óxido suele hacer que el refrigerante tenga un aspecto marrón, rojizo o turbio y puede contribuir a problemas de sobrecalentamiento.
Una vez que todo esté en orden respecto al cambio del líquido refrigerante, es el momento de reservar cita para la ITV si corresponde. Te esperamos en cualquiera de nuestras estaciones repartidas por todo el país, incluidas las mejores estaciones ITV de Canarias o estaciones ITV de Zaragoza.